miércoles, 21 de diciembre de 2011

Amor BDSM y rompimiento

Antes de amar de nuevo, lava tu corazón

con agua y con ceniza que sean verdaderas;

Así el recién venido sabrá que has olvidado

al otro que ocupaba tu vida aventurera.

Igual que hay “rollitos vainilla”, hay “rollitos BDSM”, claro, aquí entra concretar lo que es la entrega para cada uno, pero hay, lo hemos visto, “entregas del alma del cuerpo y el espíritu” inquebrantables y eternas que llegan a su máximo esplendor en el transcurso de una semana, dos más para fin de fiestas, y en quince días, o no tanto…. ya tenemos una relación nueva que es la auténtica y de verdad la verdadera, contada con las mismas palabras que la anterior…

Me declaro a favor de los comienzos y de un caminar hacia delante, pero la duración de estas relaciones, independientemente de enamoramientos o no, van directamente relacionadas con lo que se busca. Novedad? Matar el aburrimiento? Llenar carencias y soledades? Buscar un novio? Buscar quien te someta por la necesidad de sentirte entregada?

Hay entregas en las que se va la fuerza por la boca, relaciones que duran lo que dura la novedad, pero supongo que quien lo vive así, vivirá de igual modo otras partes de su vida.

Siempre ha habido en esto de todo como en botica, mujeres que se aburren, se les va la fuerza por la boca y una temporadita juegan a ser sumisa exprés, y sumisas que son unas señoras en su sentir y modo de conducirse.

En cuanto al amor como ingrediente en estas relaciones, yo lo considero un plus, creo que el amor enriquece cualquier relación humana, y en cuestiones de entrega y sentimiento de posesión, me parece que espolea como nada, ese sentimiento a mí me haría caminar a ciegas a donde quisieran llevarme, y viviría una entrega total, porque aunque pueda sonar frívola la expresión, también se pueden vivir entregas parciales.

El amor no es indispensable, hay relaciones basadas en la amistad, cariño, complicidad, morbo, que se pueden sostener en el tiempo, sin ser por ello más débiles, y hasta quizás se sostengan con más equilibrio al no empañarse por intensos vahos emocionales, aunque creo que no es lo mismo, y no se vibra igual.

Independientemente de quien rompa o porque, algunas cosas terminan, solo porque tienen que terminar, porque hay a veces factores ajenos a la relación que ejercen su presión y la alteran, a veces solo ocurre así, y es doloroso puedo definir sintiendo en estos momentos este dolor es como tener el alma en carne viva y cubierta de sal.

En cuanto al duelo… yo siempre vivo los míos, sean cuales sean y de la índole que sean, del mismo modo. Cuando viene a mi cabeza el dolor lacerante de lo que he perdido y se me clava en el pecho, hago todo lo posible por sacudírmelo como una perrita que se sacude después de bañarla, intento ocupar cada segundo de mis días, hay mil modos de hacerlo, estudiar algo, buscarse un hobby, comprarse una mascota, hacer un voluntariado, agotarte en el gimnasio, limpiar lámparas, lavar cortinas… cualquier cosa que me deje tan cansada que cuando llega la noche, me quede dormida antes de que la cabeza toque la almohada, evitar pensar y recordar, yo siempre me sobrepongo a las pérdidas implicándome hasta la médula en el trabajo de vivir. Acurrucarse en el dolor, a veces es lo más fácil, pero por uno mismo y por los que te quieren, siempre hay que caminar.

Transición? No es fácil… yo por ejemplo no soy una persona enamoradiza, me ha pasado, claro… pero no puedo formatear esa parte de mi y enamorarme cada quince días y la implicación en otra historia, que nunca será igual a la anterior porque tampoco somos los mismos según el tiempo pasa y vivimos experiencias, para mi requiere un tiempo, meses, no por deseo propio, sino porque puedes tratar a personas impulsada por la necesidad de ser la propiedad de alguien, pero se llega a un punto, sin saber bien ni cómo ni por qué, que el precinto no se rompe… y una sigue siendo suya en parte, y te das de modo parcial, no menos serio ni menos digno, es solo que “esa semilla” germina o no sin que podamos hacer demasiado al respecto.

Para mí una relación de D/S implica un vínculo mayor, más fuerte, o como mínimo es una relación diferente a las relaciones “vainilla” de pareja o a una relación de otro tipo. Sin embargo, percibo de alguna manera en estos meses que voy conociendo más gente y testimonios que el que ese vínculo sea duradero en el tiempo no es algo tan común como yo me hubiese esperado. Aunque puede ser una intuición no acertada.

Supongo que dependerá de muchos factores, eso ya lo doy por supuesto, de si el Amo y sumisa son pareja realmente, si sólo se ven para sesiones, si la relación es exclusiva o no…en fin, me gustaría que comentasen en este espacio esos” dependes” tan importantes también.

Otro aspecto de la duración que me gustaría comentar es, relacionado con el anterior, sobre la duración y la experiencia de la transición entre una relación y otra. Si es habitual que la transición sea breve, si el proceso de duelo ante la pérdida es doloroso y difícil o si por el contrario no supone mucho dolor si la relación ya no satisfacía a ninguno de los dos, si se tarda en poder confiar de nuevo, si la necesidad de entrega es tan grande que pueda llevar a no importar a quién entregarse sino que el Amo sea sólo un sujeto intercambiable fácilmente etc.

En general no soy muy amiga de comentar mis experiencias personales, pero esta experiencia me lleva a romper esa especie de regla autoimpuesta...El dolor y el sentimiento de pérdida después del rompimiento dependerá también de la intensidad con la que se haya vivido la relación. Creo que la transición no debiese ser demasiado breve, pues es necesario (como dice el infaltable Silvio Rodríguez) " va a hacer falta un buen otoño después de un verano tan largo".

Para mi debe pasar algo de tiempo en sentir esa necesidad de entregarse y sobre todo sea tan grande que después de una relación elija a otro Amo, no creo que sea apropiado buscar otro dominante inmediatamente, pero evidentemente lo que señalo lo digo porque de fondo creo que las relaciones de BDSM deben estar unidas además a otros sentimientos, pero entiendo que cada persona es distinta y cada uno sabrá si luego de romper está o no en condiciones de iniciar rápidamente una nueva relación, todo depende de lo que se busque.

En cuanto al desarrollo de estas relaciones, aunque tienen sus propios matices, no dejan de ser relaciones humanas, y tanto el inicio, mantenimiento y final, llevará el sello de la clase de personas que somos.

1 comentario:

  1. Muy interesante post, muchas gracias por lo que has aportado en él y por poner estas reflexiones en voz alta. Las comparto totalmente.

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